martes, 18 de febrero de 2014

Esqueletos en el armario

No existe nadie en el mundo que no tenga por lo menos un esqueleto en el armario, desde el Rey hasta el pobre que duerme a los pies de un cajero. Algunos esqueletos son grandes y otros pequeños, según la importancia que le demos al hecho al que esté abrazado, pero todos tenemos alguno, y equivale a algún secreto, algo oscuro de nuestro pasado de lo que seguramente no estamos nada orgullosos y que deseamos tener fuera de la vista de todos, y si me apuras, hasta de nosotros mismos.


Tendemos a guardar nuestros monstruos, nuestros esqueletos en el rincón mas escondido, donde estamos casi seguros de que nadie los podrá ver, porque así nos creemos que nunca tendremos que volver a saber de ellos. Error; tarde o temprano acabarán por hacerse presentes, y quizá lo hagan en el momento menos oportuno, cuando en peor situación estemos para enfrentarnos a ellos.


Por eso es tan importante tener siempre el armario limpio y ordenado, aunque creo que eso es misión imposible ¿no? Pero según dicen, la intención es lo que cuenta...





viernes, 14 de febrero de 2014

Amar hasta fracasar



(Fragmento)

Faltaba ya nada para anclar; mas la mar brava, brava, lanza a la playa la fragata: la vara.

La mar trabaja las bandas: mas brava, arranca tablas al tajamar; nada basta a salvar la fragata. ¡Ah tantas almas lanzadas al mar, ya agarradas a tablas claman, ya nadan para ganar la playa! Blas nada para acá, para allá, para hallar a Ana, para salvarla. ¡Ah tantas brazadas, tan gran afán para nada, hállala, mas la halla ya matada! ¡¡¡Matada!!!... Al palpar tan gran mal nada bala ya, nada trata alcanzar. Abraza a la ama:

-¡Amar hasta fracasar! -clama...

Rubén Darío.            



Feliz  San  Valentín





miércoles, 12 de febrero de 2014

Neuromarketing



Los estudios de mercado no garantizan el éxito de un producto, así que los vendedores buscan una solución en la neurociencia. 

Mediante el uso de técnicas de medición de la actividad cerebral, como la resonancia magnética funcional, tratan de identificar los anuncios y productos que nos seducen y nos desagradan.

Se estudian los efectos que la publicidad tiene en el cerebro humano, con la intención de poder llegar a predecir la conducta del consumidor.

La neurociencia permite, por este método, averiguar que niveles de atención están prestando los sujetos analizados a un anuncio segundo por segundo y plano por plano. De este modo, se pueden tomar decisiones como por ejemplo retirar un determinado plano del anuncio final o añadir una secuencia adicional. 

También pueden medirse otros muchos conceptos, como la activación del sujeto o su estado emocional cuando aparece el producto en pantalla.




¿Qué características se miden en los estudios de neuromarketing?

Se miden las ondas cerebrales tomando tres características básicas: atención, emoción y memoria.
  • La atención: es la característica más fácil de lograr en un anuncio.
  • La emoción: esta característica debe subir y bajar permanentemente para que sea bueno ya que si la emoción es muy alta por mucho tiempo puede producir agotamiento.
  • La memoria: es lo más difícil de lograr. Si se consigue significa que el anuncio es bueno ya que la persona lo recordará después de haberlo visto.

La mayoría de nuestras decisiones de compra están mediadas por estímulos subconscientes que ningún sujeto verbalizará en un estudio con técnicas convencionales. Sin embargo, las técnicas neurocientíficas permiten obtener información sobre procesos mentales de los que no percibimos de manera consciente.

En este sentido, el neuromarketing hace que cada euro gastado en publicidad resulte tremendamente eficiente en términos de marketing, gracias a estas nuevas aplicaciones que se emplean para comprender qué hay en la parte no consciente de nuestro cerebro.

Aunque estas técnicas puedan aportar mucho en el ámbito del marketing, la polémica está servida, se plantea si estas aplicaciones de la neurociencia podrían ir contra las libertades personales, o si se puede considerar el neuromarketing un tipo de manipulación o bien es una forma más de venta.¿Qué opináis?...


martes, 11 de febrero de 2014

¿Vivir es fácil con los ojos cerrados?

Yo no soy un gran amante del cine español y tengo que reconocer que he visto muy pocas de nuestras películas, cuyos argumentos me parecen en su mayoría bastante deprimentes. Y como yo, piensa creo yo la mayoría, pues sólo hay que echarle un vistazo a las estadísticas de asistencia a los cines, para ver que sólo en contadas ocasiones ( y qué ocasiones: Los Torrentes y alguna otra  delicatesse ) una película española salva los muebles en taquilla.

En la edición de Los Premios Goya de este año que se ha celebrado recientemente, además de ver lo fuertemente politizado que está nuestro cine y todos los que lo rodean, hemos podido comprobar con tristeza que la gran triunfadora, con 6 premios de 7 posibilidades también ha sido un fiasco en taquilla ( aunque supongo que con la fama adquirida ahora la verá mas gente)

Y estoy escribiendo esto no por el cine español ni por esta película en sí, sino por su título, que me ha llamado bastante la atención: Vivir es fácil con los ojos cerrados, me parece una afirmación muy profunda y rápidamente he entrado en algunas de las páginas de cine para conocer su argumento, buscando yo que sė.

Pero no, no era lo que me esperaba y me he topado con otro argumento de pelīcula española mas,    aunque en realidad no se bien como explicar lo que esperaba encontrarme, pero lo que sí puedo decir es que para mí el tītulo estå por encima del film, aunque reconociendo no haberlo visto.

¿Cuánta gente no vive con los ojos cerrados? Creo que la mayoría estamos viviendo así, con los ojos cerrados, no queriendo  ver todo lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, toda la porquería que se ha instalado en nuestra sociedad (paro, corrupción, abuso de poder, hambre....) y que no hay nadie que sea capaz de eliminarla. 

Es fácil vivir intentando ignorar lo que pasa, vivir con los ojos cerrados, evitándonos sufrimientos gratuitos, aunque a veces es inevitable el tener que entreabrirlos para comprobar que el mal sigue estando ahí, que no se ha ido y que seguirá ahí hasta que de una vez abramos los ojos y digamos ¡BASTA

¿Me sigues?



jueves, 6 de febrero de 2014

Cantarín, un pájaro muy famoso

Aquí te dejo un cuento escrito por una de mis dos mayores pasiones, mi hija Natalia, para un trabajo del cole. 5* de Primaria del colegio Isabel Esquivel de Mairena del Alcor. Con 10 añitos apunta buenas maneras, si no, lee,lee..

CANTARÍN, UN PÁJARO MUY FAMOSO 

   En un balcón de un piso de una calle de una pequeña ciudad llamada Villa Cuentitis, colgaba una jaulita de madera con forma de casita china, y dentro de ella vivía Cantarín, un canario de color amarillo limón, aunque tenía una gran mancha blanca que le cubría casi toda la barriga.
   Cantarín era la mascota de la familia Martinete, aunque era Martina, la pequeña de la casa, su mejor amiga, y para quien tenía sus mejores cantos. Y es que si por algo era conocido el pajarito era por poseer la voz mas bonita de toda la ciudad.
  Un dia, la abuela de la niña, fué a visitarles y se llevó a su gato, un flacucho siamés llamado luciernago. Y como dentro del piso el animal iba a estar muy incómodo lo sacaron al balcón porque allí estaría mejor.
   Al cabo de unas horas, cuando la abuela se iba a marchar y Martina salió al balcón para recoger a luciernago y meterlo en su maleta transportín, vió con espanto que la puerta de la jaula de Cantarín estaba abierta y el pájaro había desaparecido, quedando solamente una pequeña montañita de plumas en el suelo.
   El resto de la familia acudió a toda prisa ante los gritos de la niña, y cuando vieron lo que allí había ocurrido, todas las miradas se dirigieron a Luciérnago, quien pareciendo comprender, corrió a refugiarse dentro de la maleta.
   Mientras tanto,el pájaro, que se había escapado milagrosamente de las garras del gato, fue a posarse en el balcón del señor Rancio, el vecino de una planta más arriba, quién, desde siempre había deseado tener a Cantarín, pues Macario, su loro, no cantaba nada, y sólo sabía decir "el señor Rancio es tonto", frase que alguien había gritado alguna vez desde la calle y ya empezaba a hartarle.
   El señor Rancio era un hombre viudo que vivía con su hijo Marquitos, compañero de clase de Martina. Siempre andaba de mal humor, y estaba peleado con bastantes vecinos. Cuando vió a Cantarín sobre la baranda de su balcón no se lo podía creer. Con mucha suerte y bastante habilidad, consiguió atraparlo.
   Lo metió en una vieja jaula que guardaba en el trastero, y lo colgó en el balcón de la cocina, para que los vecinos no lo pudiesen ver, aunque le preocupaba un poco que pudiesen oir su canto.
   Mientras en el cole, Martina estaba muy triste. Marquitos lo notó y le preguntó que le ocurría, y la niña le explicó lo que había pasado con su pájaro.
   Cuando Marquitos llegó a casa después del colegio, su padre le estaba esperando muy impaciente. Mirando a Cantarín, le explicó al niño que le había gustado ese pájaro en cuanto lo vió en la tienda de animales y no dudó en comprarlo para regalárselo. El niño se puso muy contento, pero algo le parecía muy extraño y es que el animal se parecía mucho al que Martina había perdido.
  Pasaron los días y el pobre Cantarín estaba tan triste por no ver a sus dueños, especialmente a Martina, que dejó de cantar, y el señor Rancio enfadado al ver que el pajarito no cantaba, decidió matarlo y comerselo, aprovechando que su hijo no estaba en casa. Luego le diría que se había escapado.
   Pero en ese momento Marquitos llegaba del parque de jugar con sus primos y sorprendió a su padre con el pájaro en una mano y el cuchillo en la otra, y entonces comprendió que ese era el pájaro de Martina.
  Después de una buena riña, el niño convenció a su padre para que se lo entregara y rápidamente bajó las escaleras hasta el piso de Martina, quien lloró de alegría por volver a ver a su precioso pájaro.
  Y la familia Martinete volvió a ser muy feliz.

                                         

                                NATALIA SÁNCHEZ JIMÉNEZ. 5*B


miércoles, 5 de febrero de 2014

Acertijos

Un pastelero recibe tres cajas opacas, una caja contiene caramelos de menta, otra caramelos de anís y la tercera un surtido de caramelos de menta y anis mezclados.
Las cajas tienen etiquetas que ponen "Caramelos de Menta” 
Caramelos de Anís” y “Caramelos Mezclados”.
Pero el pastelero recibe el aviso de que todas las cajas están mal etiquetadas. 

¿Cuántos caramelos deberá sacar el pastelero como mínimo para verificar el contenido de las cajas?







Este y otros enigmas tendrán que ir solucionando los protagonistas de la película que hoy os recomiendo: La habitación de Fermat. 

Si queremos hacer un rato de gimnasia mental e intriga podéis acompañar a los personajes en su peculiar "aventura de acertijos". Otro punto que valoro bastante de esta película es el hecho de ser cine español y de pertenecer a otro género y temática más allá de las que considero está encasillado nuestro cine.





martes, 4 de febrero de 2014

El chocolate del loro

La expresión el chocolate del loro se usa en aquellas situaciones en la que se trata de equilibrar la economía prescindiendo únicamente de pequeños gastos, sin entrar en los grandes. O dicho de otra forma, que para arreglar un gran problema económico, se atacan los aspectos poco importantes, y se dejan al lado los fundamentales.

Sabemos que la salida de la crisis está todavía lejos por muchos rumores interesados que digan lo contrario. Cada vez somos mas las personas que llegamos a fin de mes con lo justito, y que tenemos que renunciar a cosas que hasta ahora formaban parte de nosotros, de nuestra vida.

Al gobierno se le llena la boca de contarnos medidas para fomentar el ahorro, pero son medidas que siempre apuntan a los mismos. Las verdaderas medidas para salir de la crisis no se atreven o no quieren tomarlas. Por qué no se eliminan las diputaciones, por quė no se quita el senado. Y mas allá, por qué no borramos las autonomías.

Si se hiciera todo eso y se invirtiera ese dinero en crear industrias de todo tipo, se acababa la crisis al instante. Pero no. Con subir el IVA ya vamos aviados. Asi nos va, y me temo que así nos irå por largo tiempo.

En la España del siglo XVIII existía la costumbre de agasajar a los invitados con una taza de chocolate entre otros lujos. El producto era caro y con esto el anfitrión hacía alarde de sus riquezas. Alguno de estos ricos se habían traído un loro de América, que mostraba orgulloso  en el salón de su casa. El loro, dentro de su lujosa jaula, tenía un cacharrito con chocolate para que picoteara, a pesar de su coste.

Cuando alguno de estos acaudalados que había ofrecido chocolate por doquier, incluso a su loro, comenzaba a decaer económicamente, privaba al pobre animal del capricho. Pero seguía ofreciendo chocolate a los invitados a sus fiestas, ya que de otro modo quedaría de manifiesto su penuria. Y de ahí viene el dicho archiconocido de El chocolate del loro.



jueves, 30 de enero de 2014

La música como transporte...



La musica es arte, es el arte de transportarnos a modo de magia que atrapa y evoca a un sin número de sensaciones, llevándonos a un mundo de poesia y fantasía. O al menos así me hace sentir a mí. 

Esto es lo que me pasa cada vez que escucho  al compositor y multi-instrumentista Kitaro.



Aunque Kitaro atribuye sus creaciones a una fuerza que está más allá de él. "Esta música no proviene de mi mente," señala. "Es del cielo, pasa a través de mi cuerpo y sale por mis dedos convirtiéndose en una composición. A veces me maravillo. Nunca practico. No leo ni escribo música, pero mis dedos se mueven. Me pregunto, '¿De quién es esta canción?' Escribo mis temas pero no son mis temas."


Kitaro es un músico japonés autodidacta que descubre la música electrónica europea y la expande universalmente bajo un concepto místico oriental. Avalado en sus inicios por el maestro alemán Klaus Schulze, Kitaro nos descubre como su música es un hilo conductor por donde las experiencias de lo sagrado y místico se expresan a través de su manera tan particular de tocar. 




En sus conciertos incluso se pueden ver a monjes sintoístas ya que su música trascendental evoca diferentes estados de relajación y puede hacernos viajar por mundos espirituales...

miércoles, 29 de enero de 2014

Mitómanos

La mitomanía, también denominada pseudología fantástica, es un trastorno psicológico, por el cual la persona afectada, denominada mitómano o mentiroso patológico, tiene una conducta repetitiva del acto de mentir, lo que le proporciona una serie de beneficios inmediatos, como admiración o atención.
A diferencia de otras adicciones, en la mitomanía puede existir o no intención de engañar, aunque el verdadero fin es deformar la realidad para contar una historia personal más llamativa. Al principio esas narraciones logran su efecto, cautivando a quien le escucha, obteniendo atención, respeto y hasta admiración, que es lo que en definitiva mantiene esta conducta.
Las mentiras por falsificación u omisión pueden surgir de forma espontánea como un manera de evitar un castigo o para excusar una falta de puntualidad o de cumplimiento de alguna tarea encomendada. Llegar tarde a una cita o no tener preparado el trabajo solicitado el día anterior pueden ser situaciones propicias para que surja la mentira.
Los beneficios inmediatos que provocan estas mentiras pueden ser el detonante de un refuerzo para repetir dichas conductas; al observarse que cuanto más se repite menos tareas debe cumplir. Existe una línea muy fina, entre un comportamiento buscando el beneficio inmediato y la conducta adictiva, ya que la segunda se adquiere por la repetición, pero sobre todo por la sensación de impunidad que deja a quien miente.
El adicto, aunque quiera, no puede dejar de mentir, pues se ha convertido en una parte de su forma de comportarse y relacionarse con los demás, llegándose a sentir indefenso si no adorna la verdad con mentiras que la hagan más interesante.
La situación que puede originar un comportamiento mitómano suele estar relacionada con el estrés, cuando la persona se encuentre en un momento comprometido y piense en recurrir a la mentira como una salida fácil a dicha tensión; precisamente esa liberación que va a sentir cuando salva la situación con la mentira va a ser el motivo para que se vuelva a repetir en otras ocasiones.
Aunque los familiares y amigos son los que más expuestos están a estas mentiras, también son los que antes se dan cuenta de las mismas, precisamente por la convivencia con el mitómano, ya que conocen de su vida y sobre todo ven la inconsistencia de sus mentiras a lo largo del tiempo.
Cuando el beneficio buscado es el de provocar admiración en el otro, no tiene mayores consecuencias, pero si sobre esa base se fundamenta una relación, cuando la persona se dé cuenta de las mentiras va a tender a abandonar al mitómano, pues se habrá roto la confianza que se supone debe regir en toda relación.
Si una vez detectadas por los familiares y amigos las mentiras no son cortadas a tiempo, pueden reforzar al mitómano a seguir con esa actuación, al no encontrar freno a su conducta adictiva. La forma de proceder pues sería enfrentar al mitómano a la verdad, y exponerle las consecuencias de ello, especialmente sobre sus relaciones personales.


Gracias a www.webconsultas.com

viernes, 24 de enero de 2014

Ser agradecidos...

Fábula la Hormiga y la Paloma

En un día caluroso una hormiga buscaba algo de agua, después de tanto buscar llegó hasta un manantial. Para llegar hasta el manantial debió trepar una larga hoja, mientras trepaba resbaló y cayó al agua. Una paloma que se encontraba sobre un árbol desprendió una hoja y se la arrojó a la corriente. La hormiga subió a la hoja y así flotó a salvo hasta la orilla.





Mientras un cazador de la zona apuntaba a la paloma tratando de cazarla, imaginando lo que estaba por hacer, la hormiga se apuró a picarlo en el talón. Al sentir el dolor, el cazador soltó el arma y entonces la paloma aprovechó para alzar vuelo y salvarse.