lunes, 13 de febrero de 2012

PARA VITO Y SUSANA


Todavía recuerdo, la entrada de Vito, sobre el cafelito con tortitas que nos tomamos en el aula.

Luego, empezamos escribiendo sobre memoria, empatía, retroalimentación...

Pero, hubo un momento en que se paró todo, era mi hasta pronto, el que no hubiera querido escribir. Aunque en la vida, hay que hacer de casi todo y a veces hay que escribir hasta aquello que no se desea.

Todo, quedo ahí, ya en la memoria, en el tiempo que cada uno de nosotros guarda...hasta el encuentro en la segunda fase que dió lugar a entradas más como vía de escape de tan mal deseado encuentro. Y otras, con el sentido del humor, que no hay que perder, el tío de la vara (Enrique) en su gran exposición (sin medios).

...Y fue a partir de aquí, cuando empezó a sonar la palabra empatía más de lo normal....

Por fin, el adiós a Karmen de España, dió pasó a la tercera fase, en la que estamos ahora. Y la entrada del nuevo año 2012, trajo una foto, de una familia que seguía unida a pesar del destierro....

Y fue Susana quien lo vaticinó con todo lo que empieza tiene un final...y nuevo.

Y así fue como en esta tercera fase, F.E.R, empezó a tratar del aprendizaje social, de la profesionalidad del formador/a, de la didáctica como ciencia de la educación. De las ETCOTE, de los certificados de profesionalidad, del llevar a cabo un proyecto de formación, de responsabilidad docente, de asertividad, de memoria, de atención y motivación, del síndrome de Estocolmo, de la paradoja de abilene, de la transposición didáctica, de las raíces docente, de los problemas y su resolución, de las dinámicas de grupo....

Podemos decir, que tenemos ya más de 5.000 visitas y 105 entradas. Es motivo de alegría.
Pero quiero resaltar, que detrás de los números, hay dos personas que han hecho de este rinconcito, un bonito lugar con toda la decoración que le han añadido, con los enlaces al facebook, juegos, contadores, todo lo que han colocado. Los dibujos de nuestra cabecera.

Hace frío, mucho mucho frío, el termómetro marca tan sólo 3 grados, aún así me calienta el corazón ver todo lo que habéis creado, los ratos que le habéis dedicado cada día, las sonrisas, información, conocimientos que me habéis transmitido. Mañana, bueno ya hoy, porque son más de las doce de la noche, cuando encienda el ordenador sabré que hay un lugar, dentro de esta globalidad de internet, que es acogedor y que se está bien...

domingo, 12 de febrero de 2012

Aquellas dinámicas...

Han pasado ya 2 meses, pero por nuestra memoria todavía rondan fresquitas aquellas dinámicas grupales que a mas de uno nos hicieron poner los cachetes rojo carmín y plantearnos dónde nos habíamos metido. ¿Quién no recuerda aquellas joyitas "me pica aquí", "duduá", "mi pozo", "el gatito" (la favorita de Enrique y Manolo) y un larguísimo etcétera?
Pero como dicen, en todas partes cuecen habas. Y si no que se lo pregunten a nuestros colegas del  curso de  Formador Ocupacional de Dos Hermanas 2010, representando el cuento de caperucita roja...¡¡Viva la desinhibición!! Sin comentarios. O mejor dicho: Con comentarios... 

sábado, 11 de febrero de 2012

Cinco mil

Cinco mil visitas ... ¿Qué podemos decir? ... una imagen vale más que mil palabras ... y si encima le añadimos una melodía ... ... ... y por mucho tiempo más.



No seais masocas!!! ... Si no queréis dejaros la vista, abrid la imagen en una pestaña nueva para que se muestre a pantalla completa.


Exponer ante el público



"Mirad al público. Fíjaos en sus culos. Si, he dicho bien, sus culos. Ellos están sentados y si mueven demasiado sus culos, es que vosotros no estáis moviendo su corazón."

                                                                                             Juan Antonio Vallejo Najera



   Hablar en público es una de las actividades que mayor rechazo y pánico suele generar en las personas. Quizá el hecho de que desde pequeños hayamos vivido en una cultura que en cierto modo ha castigado a cualquiera que sobresaliese y que ha criticado a quien se diferenciara del resto, ha generado un miedo en muchas personas a ser criticado cuando se expone públicamente.

   Por otro lado existe una especie de presión cultural a tener que hacer las cosas de manera perfecta. Nos exigimos mucho a nosotros mismos, de modo que en cuanto estamos en un contexto en el que no podemos dar lo mejor de nosotros mismos, nos ponemos nerviosos. Y esto sucede a menudo con las exposiciones públicas. Esta exigencia puede conducir a la pasividad; como no podemos hacer algo perfecto pues entonces no lo hacemos.

   La mejor manera de hacer cualquier cosa es haciéndola. Si tenemos que hacer una presentación en público, lo mejor es hacerla y si el resultado no es perfecto, pero los asistentes se enteran del mensaje que queríamos transmitir, pues no sólo habremos cumplido el objetivo de hacer la presentación, sino el de acabar con el miedo a hablar en público.




   Cosas que hay que saber antes de hablar en público:

- Algo que en estos tiempos llenos de recetas para todo y en especial sobre cómo hay que ser y sobre lo que hay que decir, parece olvidarse a menudo: ser uno mismo.

- Di lo que vas a decir, dilo y resume lo que has dicho . Lo principal es que las personas tengan una idea clara todo el rato de lo que están escuchando. Además, la repetición refuerza el aprendizaje.

- Si consigues transmitir una idea y todos la han entendido y además muestran una actitud favorable hacia ella, se puede decir que la exposición ha sido todo un éxito. Olvídate de intentar transmitir muchas ideas.

- Emplea la mirada como herramienta para captar totalmente la atención del público. Prueba a no empezar a hablar hasta que todas y cada una de las personas del público se encuentren en silencio.

- ¿Equivocarse deliberadamente? En el caso de que te confundas, no pasa nada. Prueba a pedir disculpas y continua. El error te humaniza y si lo gestionas bien puede hasta servir como medio de acercamiento al público. La excesiva perfección vence pero no convence.

- El tiempo es diferente cuando uno escucha a cuando uno habla. Recuérdalo y trata de hablar despacio. Hablar deprisa da sensación de que lo que dice es poco importante.

- Emplea la empatía y estate atento continuamente a tu público. Observa si lo que dices suscita interés o aburrimiento y modifica tu discurso sobre la marcha en función de esto. Empatízar significa comprender el estado en el que se encuentra la otra persona y lo que quiere y necesita. Empatizar quiere decir sintonizar con el otro, comprenderle, entender qué le pasa, ser capaz de ponernos en su lugar y de vibrar en su misma longitud de onda.

- Hacer preguntas a los oyentes sobre el tema despierta la atención de éstos y les mantiene despiertos.

- En una época colonizada por lo audiovisual, hay que tener mucha energía y recursos para mantener la atención del público, así que tendrás que intentar emplear algunos de ellos para hacer atractiva tu intervención.

- El hecho de moverte de un lado a otro, hará que la gente tenga que seguirte para verte y esto mantendrá al público más activo.

- Emplea los silencios y los cambios en el tono de voz. Piérdele el miedo al silencio y descubrirás que puede ser incluso más comunicativo que la voz.

- ¿Cómo empezar? Si lo que te da miedo es el comienzo, puedes emplear un truco que consiste en memorizar las primeras frases de la intervención. De este modo, mientras las dices sin tenerlas que pensar mucho, vas cogiendo confianza y te familiarizarás con la nueva situación.

- ¿Has pensado en grabarte para comprobar cómo hablas? Presta especial atención a los siguientes elementos: el volumen de la voz, la entonación, la postura, la mirada y las coletillas que emplea. Suprímelas sin piedad. Si decir “ehhhhh” es humano, callar es divino.


- Existen básicamente tres maneras de afrontar una exposición oral en público:

       - Con el texto preparado. Exhaustiva, pero densa y aburrida.

       - Con el esquema. Es más fácil suscitar el interés. Requiere seguridad y conocimiento de la temática del orador.

       - Sin ninguna nota. Requiere conocimiento absoluto. Cuidado porque puede acabar en una exposición desorganizada o que no transmita alguna de las ideas fundamentales.

   Si empleamos palabras que pertenezcan a los tres campos, aquello que decimos llegará a más personas y de una manera más directa. Estaremos hablando en el lenguaje de cada persona.

                                                                                           Entrada dedicada a Susana.


Fuente: Cómo gestionar la comunicación en organizaciones públicas y no lucrativas. Sergio Fernández. Editorial Narcea, 2007.

jueves, 9 de febrero de 2012

I. PROBLEMAS DE LAGUNA.


Como la misma palabra indica se realizan con la pretensión de que falte información que el alumnado debe descubrir y razonar para llegar a la resolución del mismo.

El/la docente cuando crea este tipo de problemas para el alumnado lo elabora, por ejemplo, para que queden claros algunos aspectos del tema que está tratando. También se puede utilizar para conceptos complejos. De esta forma el alumno o la alumna manipula la información, (ya sabéis que me gusta que los contenidos, las actividades se "manipule" porque así es como se aprende.., )etc.

En Educación Primaria y Secundaria son muy empleados los problemas. Menos en Bachillerato. Con respecto a la formación para el empleo, como no se trate de cursos muy específicos ramas más técnicas y administrativas tampoco aparecen. Pienso que se deberían incluir en las actividades. O es que el alumnado adulto ya no necesita darle funcionamiento a su mente....

Os dejo un ejemplo fácil de este tipo de problema:


Problema
:

"Se puede definir como prestar una cooperación a otra persona, un intercambio, una reciprocidad . En educación, es fundamental para ayudar al alumnado a alcanzar sus metas..."

El problema se resolvería indicando a qué concepto me refiero. Y ya de camino, lo metemos en nuestra FERminología.

Espero que os haya quedado más claro en que consiste los problemas de laguna. En la siguiente entrada conocoremos los problemas de complicación innecesaria.

Entrevista de trabajo. Claves

                                                                 Leer mas...
       Fuente:www.finanzas.com

                                                                 

miércoles, 8 de febrero de 2012

LA SOLUCIÓN DE PROBLEMAS...


El desarrollar en el alumnado la capacidad de resolver problemas, debe constar como uno de nuestros objetivos como docentes.

La resolución de problemas, es una estrategia de pensamiento de alto nivel, por lo que no es algo que se adquiera fácilmente por ello desde muy temprano en la educación y la formación se debe incidir en:

  • Adquisición temprana del desarrollo de operaciones.
  • Enseñar a aceptar los cambios, los errores.
  • Perseverancia en las dificultades.
  • Enseñar al alumnado su responsabilidad en el aprendizaje, y en sus actos.


Algunos tipos de problemas que podemos incluir en las actividades que propongamos con respecto nuestros contenidos pueden ser:

  • Problemas de lagunas.
  • Problemas de complicación innecesaria.
  • Problemas de combinación.
  • Problemas de transformación.
  • Problemas de inducción.
El mecanismo que ponen en marcha los/as alumnos/as para la solución de un problema, pasa por el descubrimiento de una combinación de reglas aprendidas (es decir, si resuelven el problema es que ha habido un aprendizaje correcto, si tienen dificultades el aprendizaje ha sido erróneo o la formulación del problema por parte del docente crea confusión).

Por tanto, estamos desarrollando la capacidad de descubrimiento y la de aplicación de los aprendizajes previos a situaciones nuevas.

A ver que ejemplos prácticos se os ocurren de cada tipo de problema. En la próxima entrada pondré un ejemplo de cada uno de ellos.

Raíces Docentes

   La didáctica, la metodología, el aprendizaje, el currículum,… todos estos conceptos que parecen tan actuales, no lo son tanto. Hace dos mil años, en la antigua Roma, Quintiliano de Calahorra, retórico, y pedagogo, y primer profesional de la enseñanza, ya se preocupaba de cómo enseñar y de cómo aprendían sus alumnos. E incluso algo más importante: les respetaba y les quería. Él escribe estos consejos para los maestros:

“Sin duda no basta con que el maestro se comporte con la mayor rectitud, si no consigue, con la severidad de la disciplina, regular también las costumbres de los que acuden a su clase. Por lo tanto, lo primero de todo, que cobre ánimo de padre hacia sus alumnos, y que piense que sustituye en el puesto a aquellos que le confiaron sus hijos." 

"No debe tener vicios él mismo ni tampoco tolerarlos. No sea excesivamente severo, ni blando por descuido, para que no surja de lo uno el odio, de lo otro el desprecio. Hable a menudo de la honradez y del buen comportamiento: cuanto más advierta menos tendrá que castigar; sea lo menos irritable posible, pero sin pasar por alto lo que debe enmendarse; en las explicaciones, sencillo; paciente en el trabajo, constante antes que apasionado en exceso."
 
"A los alumnos que pregunten, responda con gusto; a los que no, pregúnteles él. A la hora de alabar los ejercicios de los alumnos, no sea ni parco ni pródigo, porque una cosa produce odio hacia el trabajo y la otra confianza vana. Al corregir lo que tenga que corregir, no sea desagradable, y lo menos ofensivo posible, pues esto aparta a muchos de su propósito de estudiar, porque sienten que se les reprende como si se les odiara." 

"Diga cada día el maestro alguna cosa, e incluso muchas, que los alumnos oigan y se lleven consigo, porque aunque saque del libro de texto abundantes ejemplos dignos de imitación, sin embargo aquella voz viva, como se suele decir, aprovecha más, sobre todo si es la del profesor, a quien los alumnos, sólo con que estén bien educados, aman y respetan. Y es difícil expresar cuánto más a gusto imitamos a quienes amamos”.

   Y también hace referencia a los alumnos:

"Después de hablar bastante de los deberes de los maestros, a los discípulos, sólo les recomiendo esto: que amen a sus maestros no menos que a los mismos estudios, y crean que son sus padres, no físicamente hablando, sino en el plano intelectual."

"Este deber hacia el maestro ayudará mucho al estudio, pues los escucharán mejor y creerán en sus palabras, y desearán vivamente parecerse a ellos. Finalmente vendrán contentos y entusiasmados a las reuniones de las escuelas, no se enfadarán cuando se les corrija, se alegrarán cuando se les alabe, y se dedicarán al estudio para ser los más queridos. Pues así como el deber de aquellos es enseñar, el deber de éstos es mostrarse dóciles. De lo contrario, una cosa no sirve sin la otra. Y así como el hombre nace de la unión de uno y otro progenitor, y en vano se esparce la semilla si no la calienta el surco bien mullido, de la misma manera, la elocuencia no puede desarrollarse si no existe la concordia asociada del que transmite y del que recibe."


Fuente: Blog del aula de latín del I.E.S. Santiago Apóstol de Almendralejo.

Transposición Didáctica

¿Qué es la Transposición didáctica?

Según la wikipedia, "se llama transposición didáctica al proceso por el cual el saber se convierte en un objeto de enseñanza, es decir, ciertos contenidos seleccionados como aquellos que se deben enseñar en un tiempo y lugar dados, son transformados en contenidos enseñables."

¿Qué quiere decir esto?

Ni más ni menos es una de las principales funciones que como "Formadores Ocupacionales" deberemos llevar a cabo. Transformar nuestros conocimientos en contenidos que ilustren un curso en concreto, según nuestra experiencia y saber hacer. Completar esos contenidos con actividades que los afiancen y lograr así transmitir los conocimientos objeto del programa del curso.

¿Cómo lo vamos a hacer?

En el desarrollo de nuestro curso tuvimos la oportunidad de elaborar los contenidos y actividades para el primero modulo del curso que cada uno escogió. Para ello, debimos respondernos una serie de preguntas que son el camino inicial que debe plantearse la persona docente antes de enseñar:

EL QUÉ: ¿Qué voy a enseñar? En el caso de la F.P.E., como hemos podido comprobar, los contenidos vienen recogidos en el programa o, en su caso, en el certificado del curso en cuestión.  Pero dependiendo del nivel y de las capacidades que presente el alumnado, el docente tendrá más o menos “libertad ” para elegir un contenido por sobre los otros posibles, debiendo hacer una programación flexible y a la medida de éstos.

EL PARA QUÉ: ¿Para qué voy a enseñar esto? Es  decir, qué objetivos nos mueven a desarrollar un saber en un determinado momento de desarrollo del curso. Deberemos tener en cuenta que antes de desarrollar una habilidad en concreto será preciso conocer en qué consiste la misma y qué debemos hacer para potenciarla.

EL CÓMO¿Cómo voy a enseñar esto? Seguramente este será nuestro mayor reto como docentes novatos. Elegir al fin y al cabo una manera para enseñar un contenido implica conocer muchas cosas, entre ellas, los mecanismos de aprendizaje del alumnado y las características particulares de cada uno de sus miembros. En el cómo es cuando todo lo que hemos sobre metodología didáctica se pone en juego.

Lograr una buena "Transposición Didáctica" es un reto que a medida que vayamos alcanzando nos colmará de satisfacciones pues, como también hemos podido experimentar en nuestras propias carnes a través de nuestra práctica docente, la satisfacción de saberse entendido, seguido y admirado por lo que sabemos y por cómo lo transmitimos es impagable.


No debemos olvidar que para lograr transmitir unos conocimientos, cualquiera que estos sean, hemos de tener presente los conocimientos previos de nuestra audiencia, para así poder ir construyendo en esa base una nueva estructura sólida y duradera.